Este amargura que me desvela,
¿dónde encontrará su consuelo? 
Mientras el alba se esconde y vuela,
borroso quita mi frágil velo. 

Esta tristeza que ya me hunde,
¿sabrá descubrir al final su remedio? 
que solo arrastra y me derrumbe, 
construye sus puertas como asedio.

Amargo sabor invade con prisa,
mi pecho humilde, fiel y asombro, 
que se ha colocado dentro a escondidas,
me somete la piel, me deja polvo.

Mi alma velada de adelfas y ramas,
respira sin fuerzas abandonada, 
el veneno letal que arda en llamas,
que se lo trague el suelo, la nada.

Un negro color me apaga la luz,
me envuelve en eterno y profundo silencio, 
me clavan los clavos en el ataúd,
me paraliza el cuerpo- confieso. 

No quiero partir, todavía no puedo,
no he encontrado querido consuelo, 
aunque el velo me aterra, me quedo 
rechazo la muerte, quedarme en duelo.  

4 de noviembre 2025

          Impressum